Chema Madoz |
"Lo curioso es que Longino se atreve incluso a encontrar una justificación para los mediocres. Dice que todo el mundo sabe que los aciertos poéticos se recuerdan menos que los errores y que por eso la mayoría de los poetas prefieren no arriesgarse a que su nombre pase a la posteridad ligado a algún defecto reprochable por haber intentado alguna innovación. Esto explica -piensa Longino-, no sólo el hecho de que haya muchos poetas mediocres, sino incluso existan mediocridades correctas, es decir, poetas que no están dispuestos a asumir grandes riesgos pero que demuestran una cierta calidad, consiguiendo algunos aciertos importantes y no dando nunca un paso en falso. Quienes así se comportan tal vez pisen siempre terreno firme y se sientan seguros, pero desde luego nunca llegarán a ser -en opinión de Longino- poetas sublimes, pues sólo aquel que asume riesgos y se expone a grandes caídas logra la sublimidad. Sin correr riesgos, pues, pueden conseguirse algunas excelencias, pero éstas carecerán de la auténtica grandeza."
David Viñas Piquer a Historia de la crítica literaria
p. 78